La Iluminación Natural

Estaba pensando en escribir este artículo porque, aunque es bien sabido que para registrar una foto se necesita "hacer rebotar la luz hacia un objeto para hacerlo fotografiable", muchas veces no tenemos en cuenta la posición del sol sobre nuestras cabezas o qué debemos hacer en un día nublado para poder tomar la fotografía tan iluminada o tan contrastada que queremos.

Comencemos por lo básico, como siempre.

La Luz Natural es aquella que proviene directamente desde el sol, y se ve afectada en su paso por la atmósfera terrestre (como las nubes), además, dependiendo de la hora del día, esta luz puede dar diferentes matices de intensidad, dirección, dureza y color, teniendo en cuenta esto podemos concluir en que la luz que podamos necesitar para determinado trabajo puede tener una corta duración, debido, como saben, a la rotación de la Tierra, que no creo que haga falta explicar.

Pero al fin y al cabo, la principal ventaja sobre la luz natural es que nos permitirá hacer tomas en exteriores y utilizarla como complemento de la luz artificial si hace falta.

Ahora hablemos del color y la dirección a la hora de fotografiar.

  • Color: Es una de las partes más importantes de la fotografía, porque permite darle a la misma un toque dramático y puede provocar distintas expresiones o estados de ánimo en las personas, dependiendo de lo que el fotógrafo quiera mostrar con ellas.
  • Dirección: La dirección de la luz y la altura es el ángulo de dirección de las luces hacia el modelo y tiene una importancia decisiva en el aspecto general de la fotografía, y variando la posición de la fuente, pueden resaltarse los aspectos principales y ocultarse los que no interesen.                   Asimismo, de la dirección de la luz proviene la sensación de volumen, textura e intensidad de color de una fotografía.

Aunque las posiciones de la luz con respecto al motivo y a la cámara pueden ser infinitas, , todas ellas pueden ser incluidas de una u otra forma dentro de las siguientes categorías:

  • Luz frontal: Produce aplanamiento de los objetos, aumenta la cantidad de detalles, pero anula las texturas. Los colores se reproducen con brillantez. Imagínenense que la luz proviene de detrás de la cámara, por lo que incide frontalmente en el objeto a ser fotografiado. Es la manera más básica e infalible de orientarse a la hora de fotografiar. También es la mejor manera de, por ejemplo, captar el cielo azul de fondo.
Luz Frontal, Augusto Ferreira  ©


  •  Iluminación lateral: Sirve para destacar el volumen y la profundidad de los objetos tridimensionales y resalta las texturas, pero da menos información sobre los detalles que la luz frontal, y además, aumenta el contraste de la imagen.
Luz Lateral, Augusto Ferreira ©
  • Contraluz: Convierte los motivos en siluetas, lo cual puede resultar conveniente para simplificar un tema conocido y lograr que quede casi abstracto. Además ayuda a suprimir los colores.
Contraluz, Augusto Ferreira ©
La Difusión

Determina la nitidez del borde de las sombras, y, por lo tanto, la suavidad o la dureza de la imagen. La luz dura, produce en general, efectos fuertes y espectaculares, mientras que la suave resta importancia a las sombras y hace que sea el volumen del motivo el que domine sobre las líneas.  

Ambos tipos de iluminación están determinados por el tamaño y proximidad de la fuente luminosa. La luz dura procede de fuentes pequeñas y alejadas, como el sol y las bombillas o flashes directos. La distancia y el tamaño determinan el grado de dureza. La luz dura es idónea para destacar la textura, la forma y el color; y proporciona el mayor grado de contraste.


La iluminación semidifusa procede de fuentes más grandes y próximas al objeto y, aunque produce sombras definidas, ya no tienen los bordes nítidos. Este tipo de luz destaca el volumen y la textura, pero sin sombras negras y vacías y sin el elevado contraste de la luz dura. El color resulta más apagado.

La luz suave es muy difusa y no proyecta apenas sombras. La fuente luminosa ha de ser muy extensa, como un cielo cubierto, o rebotar sobre una superficie muy grande y próxima, como el techo, pantallas, lienzos, etc. Esta iluminación es la menos espectacular de todas pero la más agradable y fácil de controlar. El control del contraste, uno de los principales problemas con que se enfrenta el fotógrafo, queda perfectamente resuelto con este tipo de luz.

La combinación de longitudes de la luz natural varía con la hora del día debido a la diferente refracción de los rayos en la atmósfera. A mediodía todos los rayos refractan por igual y la luz aparece blanca

Al atardecer, el sol debe atravesar un capa más gruesa de aire; El extremo rojo del espectro es el que sufre una mayor refracción, y, por tanto, los atardeceres son rojizos

Así que para concluir con una breve explicación, podemos decir que para darle el efecto de iluminación deseado a nuestra foto, tenemos que tener en cuenta la posición del sol en determinados horarios y posicionarnos para fotografiar en conjunto con la posición del sol.

Espero que les haya sido de ayuda! No se olviden de suscribirse y comentar sus dudas.

Un gran saludo!!

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