Columna del Editor: No Entiendo la Foto, la Diferencia Entre una Foto Buena y una Mala

No hay cosa más complicada que el subjetivismo en el arte, pues si bien es distinto encontrarse con una obra fácil de comprender, pero cuyo significado puede variar de acuerdo a su público, es distinto encontrarse con la fotografía de un pedazo de pan mordido y procesado con un filtro “vintage”, el cual, no tiene significado intrínseco, y cuyo autor espere que la entendiéramos como una metáfora del hambre mundial.

Muchos autores se han dedicado a investigar a lo largo de la historia, cuál es la función social del arte (tema que dejaremos para otro artículo), y hasta ahora, incluso siguen intentando dilucidar un concepto único. Pero, de todas formas, el consenso general tiene clara una cosa, “el arte es un modo de expresión de ideas, emociones o, en general, una visión del mundo”, de ahí, el recurso utilizado puede variar (en nuestro caso, la fotografía), y su función puede ser estética (Buscar la belleza) o bien, comunicativa (Dar a conocer alguna de estas expresiones).

Pero, ¿Qué ocurre cuando la obra no es capaz de comunicar claramente su mensaje?

León Tolstoi, escritor ruso, decía en su obra “Qué es el arte” (1898), que el objeto del arte es el de transmitir emociones que impulsen a la unificación de los pueblos, implicando esto que la misma debía unificar los pensamientos.

Es claro que muchas personas podrán entender la obra  u obtener una representación de su significado en base a experiencias propias, es claro que otras personas no lo van a hacer, pero si queremos evitar la relativización de lo que es bueno o malo, y tener las opiniones divididas entre el público de nuestra foto, existe una manera.

La única forma de luchar contra la inexpresividad o ambigüedad (no buscada) en tu trabajo, simplemente es determinar cuál es el objeto del mismo, es decir, si lo que quiero es mostrar la belleza de un paisaje o la de un sapo en macro, debería hacer lo posible para que logre manifestar eso, y si lo que quiero es representar lo que soñé ayer (cosa que ya es difícil), me enfrento a la necesidad de guionizar y montar una escena onírica lo suficientemente capaz de demostrarlo, como ejemplo, les dejo el trabajo de Joshua Hoffine, quien da forma a las peores pesadillas de los niños.

Recuerda siempre que lo que pueda resultar malo para ti, puede ser bueno para otros, así que evita dedicar mucho tiempo a criticar abiertamente otros trabajos, y procura que el tuyo pueda ser entendido y apreciado por ti mismo, y por la mayor cantidad de gente que puedas.

Ciertamente, ésta es sólo mi opinión, por lo que ustedes también pueden pensar distinto en cuanto a lo que califica a una fotografía buena o a una mala, así que me gustaría que dejen sus comentarios y podamos abrir un especio de debate.


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