Columna del Editor: La Fotografía Como Carrera

Para empezar esta columna, quiero presentarlos a un cuestionamiento muy importante que todo fotógrafo se hace al inicio de su carrera, y es el siguiente: ¿Podré vivir de la fotografía? ¿Cuántos de ustedes se han enfrentado a la temible decisión de tener que estudiar o trabajar en alguna materia completamente alejada del arte fotográfico, con la idea de que no podrían sobrevivir allá afuera sólo con la fotografía? Y si no somos nosotros, a veces suelen ser los padres quienes se encargan de recordárnoslo, o la misma sociedad.

Actor y Fotógrafo ¿Por qué no?
"¿Pero acaso no he visto ya a miles de fotógrafos de todo el mundo, dedicándose pura y exclusivamente a esto, y con más que suficiente rédito económico para hacerlo?" Me preguntaba.

¡Claro que sí!, y luego de mucho pensar en esta afirmación, concluí, pero muchos de estos artistas empezaron en algún lugar, y  he  ahí que nació  la pregunta, ¿cómo empezaron, como llegaron a ser lo que son?  Pregunta  que me llevó, al punto de empezar a investigar a los grandes fotógrafos de todo el mundo.

Y después de todo, llegué a la conclusión de que la mayoría, si no todos, alguna vez se dedicaron a realizar otra cosa distinta, estudiando y trabajando hasta haber conseguido el dinero suficiente para financiar su hobby, y convertirlo en una profesión. 

Por ejemplo, Ansel Adams, el famosísimo fotógrafo naturalista, al principio se preparaba para ser pianista profesional, allá por sus 17 años; luego, a la misma edad, y ya habiendo conocido a su amor por la naturaleza, trabajó en varios oficios, incluso estuvo 4 años como cuidador veraniego en el centro de visitantes del Club Sierra, en el Valle de Yosemite, mientras también le dedicaba tiempo a fotografiar el valle. 

Sebastião Salgado, por su parte, tenía un Master en economía, y trabajaba como economista en la Organización Internacional del Café, hasta que se finalmente decidió dedicarse a la fotografía documental a sus 29 años, llegando al punto de fundar su propia ONG años más tarde.

Lo que quiero decir es que, historias como las de estos hombres no faltan, y hay dos puntos en común en ambas, el primero es la necesidad de poder trabajar previamente para financiar sus actividades, y el segundo, es que como en los casos mencionados la mayoría han utilizado estas actividades anexas para fortalecerse como fotógrafos, como resumiré en un frase más adelante.

Ahora ¿Es malo no seguir una carrera relacionada con el arte fotográfico en la universidad?

Afortunadamente, nuestra rama del arte arte no requiere del conocimiento completo de su complejidad, y puede ser perfectamente estudiada, por lo menos sus delineamientos básicos, ya sea en algún instituto o por propia cuenta. Esto significa que, en caso de que decidamos seguir otra carrera universitaria, no por eso debemos dejar de seguir estudiando fotografía.

En mi caso, estoy estudiando Leyes, creo que en parte porque en un principio, fueron mis padres quienes me dieron esta idea, con el objeto de que el día de mañana pueda dedicarme al Derecho Internacional; pero yo quería estudiar Comunicación Audiovisual (ya saben, Cine, Fotografía, etc.).

El caso es que opté por las Leyes, y si bien al principio dudaba de mi elección, nunca dejé de estudiar y practicar con mi fotografía de forma paralela. Hoy, casi dos años después, me encuentro escribiendo este artículo en un Blog dedicado completamente a la fotografía, vendiendo copias de mis fotos a completos desconocidos (seguidores y amantes de la fotografía), trabajando en una empresa de Cattering, y analizando las maneras con las que puedo utilizar el Derecho y la Fotografía para un fin común.

Pero de igual manera ¿Qué puedo saber yo? Sólo tengo 19 años... en realidad puedo estar totalmente errado al dedicarme a varias cosas a la vez, pero así es como disfruto de pasar mi tiempo. Honestamente, pienso que, aunque estemos enamorados de determinada rama del conocimiento, no estaremos completos si no sabemos utilizar otras para lograr revolucionar en nuestro campo predilecto.

Un dato más sobre Ansel Adams: Se cree que el piano trajo sustancia, disciplina, y estructura a su frustrante y errática juventud. Más que nada, el dedicado entrenamiento y el preciso arte requerido de un músico, influyó profundamente a su arte visual, así como en sus influyentes escritos y enseñanzas en fotografía.


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