Dentro de la Escena del Crimen, Parte 3: El Equipo en la Fotografía Forense

Buenas a Todos!

Siguiendo con la serie que estudia a la fotografía forense tras bambalinas y en todo su esplendor, hoy me toca escribir sobre el equipo que utilizan los fotógrafos y cuáles son los requerimientos que deben cumplir estas fotos para ser admitidas durante un juicio.

Si quieren empezar a seguir esta interesantísima serie desde el principio, éstas son las 2 primeras partes:


Los detectives de antaño solían realizar dibujos de la escena de un crimen. La fotografía introdujo una manera de producir imágenes que resultaban más creíbles y más representativas de la realidad que estos sketches. Y mientras una honesta y técnicamente sólida fotografía puede grabar el estado original de una escena del crimen, es igual de simple el manipular esta fotografía o crear una imagen que sea drásticamente diferente de la realidad.

Un Oficial de Policía practica con
su nueva cámara. 1935.

William Vanderson/Fox Photos/ Getty Images
Una buena fotografía forense debe cumplir ciertos requisitos técnicos: Exposición correcta, foco nítido, y la máxima profundidad de campo posible -es decir, la porción de la fotografía que aparece nítida-. La imagen también debe estar libre de distorsión. Estos estándares técnicos producen fotos que realmente ayudan a los agentes en sus investigaciones.

Pero así también, hay cualidades adicionales que contribuyen a hacer a una foto admisible en corte. La imagen capturada no debe alterar la escena o la evidencia -digamos, a través del bloqueo estratégico de alguna evidencia con una herramienta de medición, o intencionalmente disminuyendo la profundidad de campo-. La imagen debe ser relevante al caso, y debe ser compuesta con precisión técnica en mente, no con la idea de que genere un atractivo emocional.


Los fotógrafos utilizarán equipo variado, dependiendo de preferencias personales, o bien, del tipo de escena del crimen, pero la mayoría cargará ciertos básicos: una cámara -obviamente-, y quizás múltiples cámaras; filtros; flashes electrónicos; varias lentes, gran angulares; de rango medio, y para tomas de acercamientos; un trípode; un dispositivo de medición de la cantidad de luz (fotómetro); una tarjeta gris; la cual cuando se combina con el fotómetro ayuda a producir fotografías correctamente expuestas; y protectores para la lluvia, el frío extremo o el calor.

Los fotógrafos de una escena del crimen usualmente utilizan imágenes a color, aunque el blanco y negro puede ser de utilidad cuando se documenta evidencia que se basa más en la textura que en el color, como las huelas dactilares aún latentes.


El Advenimiento de lo Digital

Los fotógrafos forenses empezaron a utilizar por primera vez tecnología digital en 1992 (Fuente: Wireless News). Pero hasta hace poco, no había un sistema uniforme de enseñanza del proceso digital, su tratamiento y análisis. Como la mayoría del trabajo digital es realizado en el editor gráfico Photoshop, el manual publicado en el 2007 "Photoshop CS3 para Profesionales Forenses: Un Curso Completo Sobre Imagen Digital para Investigadores", apunta a la clarificación del proceso de corregir y archivar imágenes forenses. El libro incluso agrega "extras" que no se suelen encontrar en manuales de editores, tales como tips para proveer testimonio en la corte.

En Amazon podrán encontrar una gran variedad de obras sobre el tema en caso de que quieran ahondar más.

¿Pero los fotógrafos forenses cumplen otro propósito? ¡Averigüen sobre un lado más artístico de este tipo de fotografía en el siguiente artículo!

Esto es todo por hoy! Hasta la Próxima y Carpe Diem People!

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