Columna del Editor: Los Prestigios (P$), Un Nuevo Método de Pago Para los Fotógrafos

No hace mucho publiqué esta columna sobre lo poco valorado que suele ser el trabajo de los fotógrafos, y aquí como en el resto del mundo.

En el espacio de este artículo, quiero imaginar cómo sería un mundo en el cual las monedas de pago sean el prestigio o el renombre. El columnista y periodista Iker Morán hace referencia a esto en una excelente columna para la web Quesabesde, "¿Prestigio? El que tengo aquí colgado". Y es el artículo que inspiró a este.

Imaginemos la posibilidad de que cuando alguien, ya sea persona o empresa reconocida, nos pida realizar algún tipo de trabajo sin que esto represente remuneración en dinero, en realidad sí nos está ofreciendo otro tipo de "pago".

"En el mundo de este pequeño post, no consideraremos al prestigio como algo abstracto en realidad, no es algo que se obtiene junto con la remuneración real o la experiencia, sino que se trata de una unidad de medida tangible de la fama que tengamos".

Ese "pago" consistiría en nada más y nada menos que el acrecentamiento de nuestro prestigio, que es lo que obtendremos al realizar ese encargo, ya que se supone que por lo conocidos que son en el mercado, sería un honor para nosotros trabajar para ellos, y además nos recomendarán a sus amigos y conocidos, o esa es la idea.

Pero aquí, en el mundo de este pequeño post, no consideraremos al prestigio como algo abstracto en realidad, no es algo que se obtiene junto con la remuneración real o la experiencia, sino que se trata de una unidad de medida tangible de la fama que tengamos, y que se deposita en una cuenta bancaria denominada Prestigios.

Así, si yo realizo una sesión de fotos en estudio de alguna famosísima actriz hollywoodense, ella no tendrá necesidad de pagarme con dinero, tampoco de hacerme publicidad entre sus contactos, sino que simplemente podrá acreditar 56 Prestigios a mi cuenta, y que estén respaldados por su nombre.

Esos prestigios, por supuesto, podrán ir acumulándose después de cada trabajo, y así, si no dejamos de cobrar en "P$", acumularemos una fortuna, que luego podremos utilizar para entrar a clubes nocturnos lujosísimos, reservar finos restaurantes, y algún que otro par de frivolidades más. Por otro lado, mostrar nuestro resumen de cuentas de P$ a los clientes nuevos, les dará una grata idea de quiénes somos, y lo mejor es que a ellos no les saldrá un centavo, pues seguro derrocharán prestigio por doquier.

Y es irónico porque suena factible. ¿Y por qué no? Simplemente es una lástima que los supermercados, restaurantes, almacenes o shoppings no puedan aceptar P$ como pago, es decir, si tenemos ansias de ir al cine al día siguiente, no podremos, y que ni se nos ocurra tener hambre, porque hasta donde yo sé, la leche se paga en la moneda local, y no hay fama o prestigio que nos sirva para pasar por encima del sistema económico.

Quizás, en un mundo en el que el dinero convencional sea reemplazado por P$, comer con ellos podrá ser posible, pero ¿Entonces la situación no sería la misma? ¿No encontrarían entonces la forma de buscar otro medio de pago que no les cueste nada regalar? A éstos vamos a llamarlos... Honores.

"Es una lástima que los supermercados, restaurantes, almacenes o shoppings no puedan aceptar P$ como pago".

Desde hace siglos, antes del nacimiento de la moneda, la gente obtenía lo que necesitaba a base del sistema conocido como trueque, en el cual alguien tenía lo que uno buscaba, y alguien buscaba lo que uno tenía. Actualmente sigue funcionando bastante bien, sólo que entonces resultaba complicado que esas personas se encontraran, y tengan exactamente lo que requerían. Hoy, con la internet, las cosas son mucho más fáciles, y el trueque vuelve a ser un medio de intercambio factible.

Y capta mi atención la posibilidad de que en profesiones como la nuestra, el prestigio pueda servir como instrumento de trueque, medido y valorado, y esto pueda permitirnos mayores y mejores remuneraciones, y si bien esto da para mucha discusión, puede servir para plantearnos un par de cosas. 

Lo que quiero decir con esto, es que si hay trueques de por medio, tampoco tiene por qué ser un mal negocio, yo puedo escribir un post para alguna marca de cámaras mundialmente reconocida, y a cambio ellos me publicitan en alguna web suya. Eso parece justo. Y lo importante es que yo en algún momento pueda transformar esa publicidad en dinero. 

Lo cierto es que debemos tener en cuenta muchas cosas la próxima vez que nos ofrezcan reconocimiento y prestigio por hacer un trabajo real y económicamente exigente. Como idea creo que resulta brillante, pero la realidad nos demuestra que hay cosas que no se costean solas, llamémoslas combustible, energía, baterías, rollos, y más importante aún... Tiempo y Sustento.

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