6 Malos Hábitos que Estás Practicando como Fotógrafo

Crear un hábito es muy fácil, especialmente en fotografía. Y como amateurs que somos muchos, ciertamente aprendemos ejemplos de otros fotógrafos, sin saber realmente son correctos o no. Así es como algunos malos hábitos nacen. Probablemente no sean los hábitos que te impidan realizar grandes fotos, pero son los que podrían hacerte perder algunas de ellas, o te impedirían sacar lo mejor de alguna situación.

Cortesía de Photographyconcentrate.com

Aquí están entonces, junto con la explicación de por qué son malos:


1- Alejar la cámara del ojo

Esto se da para las ocasiones en las que necesitas cambiar las configuraciones. Es un error que casi todo fotógrafo comete. Piénsalo, cuando tienes que cambiar el ISO o el Balance de Blancos, bajas la cámara y lees la pantalla LCD. No hace falta decir que, en uno o dos segundos, un montón de cosas pueden ocurrir mientras no te concentres en fotografiar, y por lo tanto te perderás de la acción.

Es cierto que no es un hábito fácil de romper, y lleva cierto -mucho- tiempo romperlo, e igualmente, después de mucha práctica, todavía es difícil. Lo mejor que puedes hacer es asegurarte de que tus configuraciones sean las correctas (o tanto como puedan) antes de salir a fotografiar. Si los cambios son requeridos, constantemente haz un esfuerzo por recordar que puedes cambiar la mayoría de las opciones mientras aún sigues mirando a través del visor de tu cámara.


2. Olvidarte de nivelar la imagen al componer

A veces la belleza de una escena o el momento perfecto pueden tener un gran impacto en nosotros. Tan poderoso, que solemos tener una tendencia a inclinar inconscientemente el encuadre, especialmente cuando hay un horizonte involucrado. La distracción puede ser natural, pero siempre deberías mirar el nivel en la composición y asegurarte de que todo está alineado, a menos, claro, de que el efecto sea a propósito.


3. Hablar con la cámara al nivel del ojo

Cuando estás fotografiando a alguien, deberías de tener una buena comunicación con esa persona. Eso significa, mirar al otro al hablar, así que no intentes hablar por detrás de la cámara. No sólo resulta de mala educación, sino que también harás que tu sujeto se sienta incómodo, y eso, envuelve el potencial de arruinar la sesión.


4. Quedarte parado en un solo lugar

Este es otro error muy común, fácil de cometer hasta para el más avezado. Eres particularmente vulnerable cuando usas una lente de larga distancia, ya que esa es una situación en la que necesitas mantenerte estático. 

De igual manera, la mayoría de los fotógrafos olvidan (O no quieren) moverse después de tomar la foto, y entonces pierden la oportunidad de probar nuevos ángulos. Es un mal hábito que limita la creatividad, pero puede ser controlado con un poco de auto-disciplina y voluntad.


5. Cometer errores conscientemente porque los editarás luego 

Photoshop es una herramienta fantástica, pero usarla inapropiadamentte puede representar que el tiro se dispare por la culata. Eso significa, depender del programa cuando no es necesario. Los errores evitables que cometes cuando disparas, se dan por tu culpa, y arreglarlos luego en la computadora sólo tomará más tiempo y energía del proceso creativo que el editar debería implicar. 

Es un cliché, pero es cierto: deberías, para mejorar tus habilidades, intentar realizar todo (O por lo menos todo cuanto sea posible) de forma correcta al fotografiar. Algunos elementos no deseados pueden ser evitados cuando encuadras mejor o cambias de ángulo. Otros no. Eso está bien arreglar, pero ser negligente y no buscar una exposición correcta, un balance blancos, y otras configuraciones cruciales, no lo es. 

Esto es todo por hoy! Espero que te haya gustado el artículo, y si tienes algún comentario al respecto, no dudes en dejarlo más abajo, en la sección de comments, y lo contestaré apenas pueda.


6. Conformarte con una mala fotografía, cuando sabes que puedes conseguir otra mejor

A veces, una posible gran fotografía se manifiesta ante nosotros sin previo aviso, en medio de cualquier otra actividad. Para cuando nos damos cuenta de esa foto, sacamos la cámara y fotografiamos la escena en un ángulo que creamos correcto. Luego, vemos el resultado y simplemente sabemos que no es lo que buscábamos.

Lo malo es aceptar esa mala foto (Y luego borrarla), y, en vez de probar nuevos ángulos, encuadres o configuraciones, simplemente irte con la esperanza de volver a pasar por ese lugar y realizar la foto en otra oportunidad. Y puede ser que no puedas probar con más, por falta de tiempo, porque estás llegando tarde a una reunión, pero en una gran cantidad de ocasiones, existe una segunda oportunidad que no debería ser desperdiciada.

Hasta la Próxima y Carpe Diem!

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