Columna del Editor: Por Qué (Como Fotógrafo) Estoy Emocionado por el Estreno de "300: Rise of an Empire"

"300", dirigida por Zack Snyder, distribuida por Warner Bros.

Cuando la película 300 - una adaptación de la novela gráfica del mismo nombre, creada por el dibujante y guionista Frank Miller-,  llegó de mano del director Zack Snyder a los cines de todo el mundo, allá por el año 2007; no solamente los cinéfilos y amantes del género de acción épica-histórica sufrieron lo que se diría un colapso sensorial debido a lo grato que resultó ver la película, sino que también hubo un segmento diferenciado de los amantes del cine que también satisfizo sus mayores caprichos. Fue el segmento de los fotógrafos.

"300", dirigida por Zack Snyder, distribuida por Warner Bros.

Resulta que 300 llegó a batir récords de taquilla con varias cartas ganadoras en la mano. Entre ellas figuraba un elenco de actores casi nóveles, como Gerard Butler (Leónidas) y Rodrigo Santoro (Xerxes), que no sólo representaron con brillantez sus papeles de rey-guerrero espartano y de detestable e inhumano Rey-Dios, sino que contribuyeron a la creación de unos personajes míticos, dando vida hasta hoy a incontables memes de internet, relatos alternativos, parodias, y mucho más.

Entretanto, otros elementos que convirtieron a esta película en un clásico moderno, son los de una narrativa que nos deja con un nudo en la garganta hasta el final, enemigos temibles -fantásticos en ciertos aspectos- pero temibles y salidos de las peores pesadillas, el retrato del hombre en su máxima expresión de macho, y otros factores que no necesito mencionar aquí.

Pero 300 guarda un AS bajo la manga, uno que se arriesga a jugar desde la primera escena en la que la película entra en Acción. Me refiero a la fotografía.

Quien ya haya visto la película, entenderá inmediatamente a lo que me refiero, pues, a lo largo de la hora y media en la que presenciamos el inicio de la vida de nuestro protagonista, hasta la cruenta y desesperanzadora batalla de las Termópilas contra Xerxes y sus Inmortales, veremos que cada escena del film tiene un toque particular, un toque fantástico, un toque épico, si uso una palabra que intente expresar todas las sensaciones que se experimentan al verlo en acción.


"300", dirigida por Zack Snyder, distribuida por Warner Bros.

Verán, este efecto “épico” que logra transmitir el largometraje, se logra mediante una serie de técnicas particulares de edición fotográfica. Y aquellos para los que la edición ya sea una actividad común, habrán notado que los contrastes son muy altos, así como el ruido, implicando esto el posible uso de HDR (High Dynamic Range), y que se redujo considerablemente la saturación tanto de personajes como ambientes, unido esto a un teñido sepia generalizado, con el objeto de crear atmósferas particulares.

Ghislain St-Pierre, quien dirigiera el equipo de artistas, describió el efecto: “Todo parece real, pero tiene un sentido áspero e ilustrativo”. Un dato curioso es que la postproducción en su totalidad tomó un año y fue manejada por diez compañías de efectos especiales.

Snyder (El Director) había comprobado que el proceso que siguió al concebir el largometraje fue similar al que Miller (El Novelista) había desarrollado. Quería prescindir de los preceptos del cine realista y, en su lugar, encontrar una forma de “darle vida (a la obra) en la pantalla”, explica. “No quería hacer una película que pareciese una fotografía; más bien al contrario, pretendía introducirme en el mundo que Frank creó en su novela gráfica. Esto no es un drama histórico, ni una historia lineal. Ni siquiera pretende ser completamente fiel desde el punto de vista histórico. Nuestro objetivo era crear una verdadera experiencia distinta a cualquiera que se haya visto antes”. “El desarrollo del aspecto visual de la película fue una parte importante del proceso”, continúa Snyder. “Uno va al cine para vivir experiencias diferentes. Eso es lo que intentamos conseguir con 300. Cada fotograma de la película es como un efecto visual, ya se trate de paisajes como de batallas, escenas de acción o arquitectura”.

"300", dirigida por Zack Snyder, distribuida por Warner Bros.

Uno de los elementos que los realizadores querían explorar era el aspecto fotográfico de la película. Snyder pensó en manipular el equilibrio de colores para crear un proceso que, en última instancia, recibió el nombre de “aglomeración”. “Zack ideó una receta en la que aplastas la parte oscura de la imagen y aumentas la saturación de color para cambiar la proporción de contraste de la película”, explica Jeffrey Silver. “Cada imagen de la película pasó por un proceso de retocado. La aglomeración es lo que le da a esta película una apariencia y un tacto únicos”.

Con la popularidad que acarreó este estilo de edición, en miles de blogs y webs especializadas de todo el mundo se ha intentado replicar –con mayor o menor éxito- el “Efecto 300”, como empezó a ser llamado desde entonces. Y aquí entra como gran referente el fotógrafo Andrzej Dragan, con su reconocidísimo efecto Dragan, el cual, si bien no busca reproducir el aspecto de la película, con unos cuantos ajustes por parte de cualquier editor, el objetivo puede ser alcanzado con satisfacción.

Hay que tener en cuenta que casi la totalidad de la película se filmó en un estudio, y que a excepción de algunas pocas escenas, todo fue filmado frente a una pantalla azul. Este es un detalle que posteriormente facilitó la edición al equipo de artistas.

"300", dirigida por Zack Snyder, distribuida por Warner Bros.

No cabe duda alguna de que 300 rompió con los estándares de imagen a los que estábamos acostumbrados en el cine. Y ahora, que estamos a sólo unos días del estreno de su segunda parte (Que espero que en lo mínimo esté a la altura de la primera), no puedo contenerme las ganas de ver y aprender de  algunas de las composiciones más increíbles de los últimos tiempos (Razón por la que escribo esto).

Y mientras los fans de la buena fotografía esperamos a este evento, todavía nos quedan algunas opciones con las que pasar el tiempo. Digamos, por ejemplo, admirar individualmente algunos de los mejores y más impactantes “stills” -o fotos estáticas- de la primera o segunda película en sus Artbooks oficiales; el segundo, lanzado hace poco tiempo. O bien, si queremos conocer a la mente maestra detrás de la Fotografía de esta segunda parte, la web Exposure Guide nos ofrece una entrevista que le hicieron hace unos días a Clay Enos, “Still Photographer” en Rise of an Empire.



Fuentes: Wikipedia.org

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