Cuando Fotografío, una Columna de Rubén Arteaga

Cuando se fotografía algo, cualquiera sea el motivo, en la mente de quien registra concurren y se aúnan infinidad de pensamientos. Reflexiones que conforman su universo de saberes.

Ese verdadero "golpe" al intelecto, suele producirse en una fracción de segundo, en presencia de aquello que se ha de aprehender. Lo expreso terminantemente porque es lo que me sucede a mí,  personalmente.

"Arriba las Manos", por Rubén Arteaga

Lecturas, actuales y no tanto; escuchas, visualizaciones de todo tipo, experiencias propias y ajenas que construyen historia, etc,  colocan al visualizador con este inmenso bagaje y riqueza, imprescindible e ineludible frente a lo que desea expresar (fotografiar).


Al primer motivo fotográfico que presento me remito para ejemplificar lo señalado: " ¡ARRIBA LAS MANOS! ", es su título. Ésta, fue tomada cuando la tarde concluía y los últimos rayos del sol delineaban los atuendos colgados. No recuerdo los datos EXIF, pero sí el haberlo hecho a mano alzada, exponiendo la imagen lo más correctamente posible, verificando su resultado en la pantalla de la cámara.

Posibilidades de movimiento por ser sostenida sin soporte alguno, casi ninguna o imperceptible, puesto que la luz reinante era más que suficiente para prescindir de él, utilizando una velocidad bastante alta para evitarlos. Este recaudo me permitió cerrar lo más posible el diafragma logrando con ello despegar los colgajos y destacarlos, no solo del primer plano, sino, del de detrás suyo; que, por hallarse en penumbra, se va tornando a un negro (oscurece), que puede ser absoluto. En este caso, decidí que se vislumbrase ambientando la imagen sin perder de ver el entorno en el cual había sido tomado. 

Soy partidario de que las imágenes vayan o sean expuestas sin título alguno, pero,  en aras de utilizarlos como disparador del contemplador,  hago uso de él.

Establezco un diálogo con la fotografía obtenida y la someto a todo tipo de interrogantes... y ella siempre me responde entregándomelos. La doy vuelta, la giro, la observo desde atrás, en contraluz, y vaya que me obsequia nuevas miradas y encuentros que, por supuesto celebro. Ya ven, una gran preocupación por estos días es la gran inseguridad imperante, pues bien; he aquí el motivo de su título transformado en metáfora.
( Fotografía tomada con luz ambiente, a mano alzada, original color, pasada al blanco y negro con el editor Gimp).

Sumado a los conceptos  ya vertidos respecto a lo que a un fotógrafo que se precie embargan, coexisten miles de experiencias de todo tipo al realizar una fotografía. Las hay, por supuesto, exitosas y malogradas. ¿por qué no?

Esto que señalo hace a la garantía de su logro por el aprendizaje adquirido a través de un largo y enriquecedor lapso de tiempo. Las fotografías que yo tomo, son el resultado de una inquebrantable curiosidad, donde la observación de lo que me rodea y acontece, la exacerba, como si se tratara de una reacción enfermiza.

Al respecto, tengo para mi aquello que muy bien reza: "La fotografía es como una infección; algunos la contraen y otros no". ¡Es tan cierto!. La presente imagen hace a esos "juegos cotidianos" altamente fructíferos porque me permiten pensar y reflexionar. De este diálogo establecido surgen cientos de pareceres, saberes y;  desacuerdos también.

"La Cúpula", por Rubén Arteaga

Persiguiendo su aspecto gráfico, le otorgué un tratamiento para hacer de ella un "dibujo", pero no cualquiera, sino, uno que hablara y lo hiciera de manera altisonante. 

Mis gafas sirvieron, ¡y cómó!. Puestas sobre un papel blanco, con el sol a pleno tengo su sombra. Problemas de exposición no poseo, dada la alta radiación imperante para sostener la cámara a mano alzada y la utilización de una alta velocidad de disparo que hace imperceptible cualquier movimiento en ella. 

Realizo la toma, exponiendo correctamente y moviéndome en derredor del objeto a fotografiar, busco mi "decir" si lo tengo previsto. De lo contrario, lo indago hasta que me diga: ¡aquí estoy! ¡Es un encuentro fantástico cuando te grita su atención!

El resto comprendió pasar la original a color, al blanco y negro. Con el Editor Gimp efectué una especie de eliminación de grises innecesarios (High key o clave alta) y que solo quedara la figura, hasta alcanzar el dibujo del cual hablaba..., vociferó y yo lo  acepté sin más: " LA CÚPULA ". La vida de los insectos vino a mi memoria y me obsequió en parte, algo de su maravilloso devenir.

Rubén Arteaga es colaborador de PhotoBlog Magazine desde hace tiempo, y la primera columna que escribió para esta Web fue: ¿Para qué sirven los concursos de fotografía? 

Nació en el año 1946, y está radicado en Asunción. Es un premiado fotógrafo a nivel nacional e internacional, y puedes ver su biografía en esta página. En esta otra, una galería de sus excelentes fotografías.

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